Cada taza de café filtrado esconde un sistema físico complejo: agua como fluido dinámico, café como medio granular, y un proceso donde la turbulencia, la altura del vertido y la mezcla determinan lo que llega a tu taza.
En este artículo, exploramos un estudio reciente que modela el vertido con herramientas de laboratorio, revelando cómo la física puede ayudarte a mejorar tu técnica y extraer más sabor de cada gramo.
Una mirada nerd y rigurosa para quienes quieren entender el café más allá de la intuición.